Recientemente, en la Rúa do Areal, sobre el gimnasio Colisseum se ha derrumbado un edificio, que por suerte, al estar cerrado debido a las medidas anti-Covid, no se ha llevado a nadie por delante.
Este edificio, en ruinoso estado, ya había recibido una serie de denuncias, lo más que llegaron a hacer en su momento fue ahuyentar a unos okupas y, sellar los accesos.


Lo cual denota las prioridades de la alcaldía actual ya, que por desgracia no es el único caso de esta índole en esta, nuestra Ciudad Olívica. Es una desgracia que se extiende por todo el territorio Vigues, pero las luces, el continuo «Yo la tengo más grande» de nuestro querido alcalde Abel caballero y, otras materias son más relevantes antes que la seguridad y, bienestar de sus conciudadanos. Que si bien tiende a dialogar con algunos en sus programas en la televisión local, no se le ve acatar con gusto opiniones negativas (en realidad a penas se pueden apreciar en TV, y no por que no las haya).
La ciudad, en la actualidad es la pasarela de los complejos de un hombre incompleto, que se centra en lucir, pero no en reparar lo más roto, fracturado, en ella. Esto son los resultados de un fanatismo ciego.
Creo que hasta aquí llega por hoy.
Quizas podamos extendernos mucho mas con este tema en otro momento, pues hay algo de lo que tengo muchas ganas de escribir, que no solo se refiere a la cantidad de inmuebles en estado ruinoso que hay, sino a la cantidad de losetas levantadas y las caídas que provocan, y claro, la cantidad de gastos que eso genera al propio ayuntamiento. Pero lo ya dicho, será para otro día.
Buenos dias, y, que no os durmáis en los olivos.